The Goodog

La elección del primer perro.

La elección de un perro debe basarse en la dinámica familiar y compromiso. Estar bien asesorado desde el principio, te ayudará a tomar decisiones más acertadas.

Tabla de contenidos

Si eres una de esas muchas personas que se está planteando compartir su vida con un perro por primera vez, mereces saber esto: tener un perro es una decisión que cambiará tu vida, y puede hacerlo para bien o para mal. Por eso, estar bien asesorado desde el principio, te ayudará a tomar decisiones más acertadas, y estas empiezan por saber qué tipo de perro es el que puede encajar mejor en tu familia.

¿Adoptar o comprar? ¿Adulto o cachorro? ¿Qué raza elegir?

Estas son las dudas más frecuentes que nos hacen las futuras familias y siempre respondemos con otras tantas preguntas de vuelta: ¿qué tipo de familia eres? ¿de cuanto tiempo dispones? ¿qué querrás hacer con tu perro?

Por ejemplo, es muy común que familias con niños piensen en adoptar un cachorro. Un cachorro es un ser ingenuo que va a correr por la casa haciéndose pipi y caca por el suelo, que va a coger los juguetes de los niños y romperlos, que va a ladrar cuando estén durmiendo, que los va a morder cuando corran y a saltar encima cuando griten. Y cuando por fin el cachorro esté reventado y se ponga a dormir, irán los niños a jugar con él y lo despertarán y empezará todo de nuevo, convirtiendo tu día a día en un constante “apagafuegos” (si es que no lo era suficiente antes de la llegada del perro). Y por si esto te parece poco, debes saber que, además, un cachorro va a requerir de un montón de tiempo exclusivamente para él, para que puedas mimarlo, cuidarlo, educarlo y mostrarle el mundo en el que va a vivir.  

La elección de un perro adulto es una opción que particularmente encuentro acertadísima en casos como éste y en tantos otros. Un perro adulto es un animal con experiencia, que conoce las rutinas de la convivencia con humanos.  Adoptar un perro adulto no es solo una cuestión ética, sino una decisión inteligente: con un buen asesoramiento por parte de las protectoras / familias de acogida, podemos asegurarnos de que sea un animal para el cual nuestras dinámicas no sean un problema. ¿Tienes gato? Adoptando un perro adulto que ya haya convivido con gatos es una apuesta segura. ¿Niños? ¿Personas con discapacidad? En definitiva, la adopción de un perro adulto es siempre una opción a valorar. 

Si por el contrario estás en un momento dónde lo que te ilusiona es dedicar mucho de tu tiempo a acompañar el desarrollo de un cachorro, deberás decidir de qué tipo de perro quieres hacerte responsable los próximos 15 años de tu vida, porque no todos los perros son iguales. Hay perros que se utilizan para caza, perros pastores, perros de guarda… es más, hay perros que cazan de modos totalmente distintos, que guardan y pastorean de formas diversas. 

¿En que te afecta esto a ti, que vives en un piso en el centro de una gran ciudad?

Pues porque los tipos de perros no sólo se diferencian por su forma física, sino también por su comportamiento. Por ejemplo, si eliges un labrador posiblemente uno de tus problemas será que cuando salgas a la calle querrá engullir los restos de comida que quedan al lado de los contenedores, mientras que si tienes un border collie tu problema puede ser que ladre e intente pinzar el culo de todo lo que se mueva a su alrededor. Es cierto que, en cualquiera de los casos, deberemos dedicar tiempo a entrenar a nuestro cachorro. Pero ningún entrenamiento (ni ninguna educación o adiestramiento) puede cambiar el tipo de perro que es. Así que, aunque estés muy motivado y te guste mucho un tipo de perro, lo mejor es tomar una decisión basada no solo en tus expectativas sino también en tus realidades. 

Hola

Sobre qué tipo de cachorro elegir y cómo buscarlo (adopción responsable o cría responsable) hablaremos en otro artículo. Quiero contaros muchas cosas sobre esto que no podría hacer aquí sin extenderme demasiado. 

Si todo lo que he contado hasta aquí te ha resultado interesante, ahora voy a darte el dato más importante, el requisito de verdad indispensable a la hora de decir el “sí, sí quiero, sí quiero ser la familia de un perro”. Para tener un perro, sea el que sea, tienes que estar preparado para aceptar que a pesar de haber hecho las cosas bien, tu perro puede tener problemas. Por mucho que nos hayamos asesorado antes de adquirirlo y por mucho tiempo que le hayamos dedicado a su educación, las cosas pueden salir mal.

Estar dispuesto a entender y ayudar a tu perro cuando tenga problemas no solo es un acto de responsabilidad y cariño, sino lo que hacen las familias que consideran su perro como un miembro más. 

A mi modo de ver las cosas, si después de todo lo leído, estás dispuesto a comprometerte con esta decisión, es el momento perfecto para aumentar tu familia con un perro.

El siguiente paso sería que buscases asesoramiento profesional y empezases a hacerte algunas preguntas:

  • ¿Dónde vivo?
  • ¿Con cuántas personas y otros animales vivirá?
  • ¿Cuántas veces lo podré sacar al día y durante cuánto tiempo?
  • ¿Qué tipo de actividades me gustaría hacer con mi perro?
  • ¿Cuánto tiempo pasará solo?
  • ¿Qué experiencia tengo en la convivencia con perros?
  • ¿Con quién estará en mis vacaciones?

Cuanta más información tengamos sobre como será vuestro día a día juntos, más fácil será encontrar el perro que mejor encaje con tu familia. Y esto no solo es importante para ti, si no también para la felicidad de tu futuro perro.

Relaciónate con tu perro de una forma diferente.

Con nuestros conocimientos en diferentes áreas y nuestra actividad como profesionales podemos darte el soporte que necesitas para cambiar y conseguir los objetivos que deseas con tu perro.

No tenemos recetas mágicas ni hacemos exactamente lo mismo con todos los perros que tratamos. Nos aseguramos de acompañarte y proveerte de las herramientas y ejercicios que necesitas para tratar sus problemas y reforzar el vínculo con tu perro.

Quizá te interese

Ofrecemos cursos online para trabajar con tu perro de diferentes disciplinas y etología canina