En esta formación aprenderemos porque debemos incluir la parte orgánica en el análisis de los problemas de comportamiento. La conducta del perro no es independiente de su organismo, todo lo contrario. Existen enfermedades o factores que pueden alterar la conducta y hacer resistente el animal a adquirir ciertos aprendizajes.
Conocer cuándo y porqué sospechar de que puede existir un factor orgánico detrás de un problema de conducta nos permitirá actuar de forma profesional y eficiente. En este curso, tanto educadores caninos como veterinarios obtendrán los conocimientos necesarios para poder colaborar en estos casos.